• Gestores "La marca del conocimiento"

Mostrando entradas con la etiqueta Twitter. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Twitter. Mostrar todas las entradas

18 de julio de 2016

Cinco consejos para hacer una buena campaña electoral en Twitter


El pasado mes de marzo, Twitter cumplía 10 años de existencia. Una década en la que se ha convertido una herramienta de comunicación esencial para medios, instituciones, empresas, organizaciones y partidos políticos.

Poco a poco, contar con un perfil oficial de Twitter para el partido o para los principales líderes y candidatos en campaña o en gobierno ya no es una novedad como hace 5 años, sin embargo, todavía se siguen olvidando algunas de lasclaves necesarias para hacer una campaña eficaz en esta red.

Estos son los cinco consejos y recordatorios del equipo de MAS Consulting para hacer una buena campaña electoral en Twitter:

1. Twitter permite la comunicación directa con los ciudadanos: a diferencia de los medios de comunicación con los que le proceso es unidireccional, Twitter permite la comunicación bidereccional con los ciudadanos lo que ofrece la posibilidad de transmitir de forma directa los mensajes deseados, sin mediación y sin peligro de tergiversación. Ante esta relación de diálogo en la que ambas partes pueden intervenir, no hay que olvidar la necesidad de utilizar un lenguaje sencillo, comprensible y sincero para los votantes, además de la necesidad de adecuarse a la limitación de los 140 caracteres, lo que obliga a estar lejos de los tecnicismos y términos propios de los políticos.

2. Los usuarios de Twitter son líderes de opinión en sus entornos: algunos políticos creen que Twitter no representa a la mayor parte de la población, sin embargo, muchos estudios han demostrado que los ciudadanos más “tuiteros” se consideran “líderes de opinión” en sus comunidades ya que son gente informada, involucrada política y gente que disfruta compartiendo información, que se organiza, que es activa a la hora de generar debate y que trata de ejercer influencia sobre sus círculos. En definitiva, personas muy útiles para la transmisión de mensajes de los partidos, sobre todo en campaña.

3. Es una fuente de información para los periodistas: los periodistas usan Twitter para recoger información y los partidos pueden usarlo para transmitirla. Al igual que los correos o teletipos de las principales agencias de noticias, los periodistas prestan mucha atención a todo lo que se dice en Twitter y los partidos y candidatos pueden usar la red como cauce para ganar presencia en los medios de comunicación tradicionales y generar noticias. No hay que olvidar que todo lo que se dice en Twitter es como decirlo en voz alta en un discurso, por tanto, todos los mensajes tuiteados deben ser medidos, correctos (con especial atención a los errores ortográficos y de sintaxis) y claros; lo que obliga a los equipos de campaña a pensar “en titulares”.

4. No se puede usar solo en campaña:aunque es un fenómenos cada vez menos extendido no se puede abrir una cuenta de Twitter y actualizarla solo el mes previo a las elecciones y luego abandonarla. Los ciudadanos que deciden seguir a un partido político o a un político lo hacen porque tienen interés en sus mensajes o en sus actividades. Si ven que una vez han depositado su voto en las urnas el político de turno deja de informar a esta red lo considerarán algo oportunista, algo que normalmente provoca cierta desconfianza en los votantes de cara al siguiente proceso electoral.

5. Twitter crea comunidad alrededor de un candidato y/o partido: generalmente las redes sociales se han convertido en una herramienta esencial para llevar a cabo las acciones de comunicación interna con militantes y simpatizantes de un partido que se sienten parte de la acción política y se ofrecen para participar en la campaña oviralizar los mensajes a través de sus propias redes sociales. Todavía no hay mediciones que permitan comprobar cómo afecta el uso de Twitter en el fenómeno de movilización de militantes o seguidores de un partido político, sin embargo, lo que está ya claro es que son un gran altavoz para difundir mensajes más allá del círculo partidario.

2 de julio de 2016

Twitter y la Comunicación de Crisis


Por: Javier Sánchez Galicia

Sin duda las redes sociales se han convertido en el nuevo espacio público de la comunicación política y Twitter en el nuevo ágora donde, en teoría, cualquier individuo puede expresar libremente sus ideas.

Es arena fértil para batallas políticas y mecanismo para ejercer presión social en asuntos públicos, aunque también se aprovecha para difundir información falsa y emprender guerras de lodo, tal y como lo vimos en México, durante las recientes #Elecciones2016.

Hasta hace poco, el paradigma de comunicación electoral o gubernamental se desarrollaba en una división entre medios ATL (Above The Line) y BTL ( Below The Line), que no es otra cosa que la publicidad por aire y por tierra. Aunque la internet podría ser un medio ATL y su utilización es transversal, en realidad plataformas como Twitter han llegado a convertirse en la espina dorsal de la comunicación de crisis.

Y es que en temas de comunicación institucional, branding personal, reputación online o construcción de imagen pública, nadie está preparado para una crisis hasta que se difunde un audio incómodo, una fotografía poco favorable o un video que muestra lo más oscuro de nuestra vida privada. En el mejor de los casos, un meme que desate la hilaridad de propios y extraños.

Porque como afirma Delia Rodríguez en su texto Memecracia, Los Virales que nos Gobiernan: “las ideas que logran captar la atención ciudadana y guiar su comportamiento no son las mejores, ni las más nobles, ni las más útiles, ni las más veraces, sólo son las más contagiosas”.

Entonces la velocidad con que la información en red se viraliza da al microblogging un valor especial. Anteriormente afirmábamos que no había “cosa más vieja que el periódico de ayer”. Y hoy, el nuevo paradigma nos dice que “no hay cosa mas vieja que el tuit de hace tres minutos”.

En el anterior paradigma, la gestión de crisis se daba en el flujo de información que se producía a partir de una filtración negativa interna, ya sea en la empresa, en la institución o en el equipo de campaña. Posteriormente era recogida por los medios, reinterpretada, producida y distribuida a los ciudadanos.

Controlando cualquiera de estos elementos: origen informativo, medios o canales de distribución se podía hacer un control de daños oportuno y eficiente.

En la actualidad, la internet y las redes sociales han complicado la gestión de crisis. Los excesos de confianza de la clase política, el escrutinio de ciudadanos –armados con un Smartphone- cada vez más atentos, el poco cuidado de convertir la vida privada en pública y, sobre todo, el desconocimiento de los social media, producen las #Ladys o los #Lores, asociados al abuso del poder.

Para gestionar una crisis provocada por información en redes sociales es importante seguir un protocolo. Aquí sugiero los pasos a seguir:

a) Análisis y monitoreo del ecosistema virtual. Poner en claro la diferencia entre conflicto y crisis. No necesariamente un tema abordado en redes sociales o la difusión de material delicado pone en riesgo la estabilidad de una institución. En una campaña es activado el ejército de bots que pretenden dañar la imagen del candidato.

b) Los buscadores se han convertido en gestores de reputación online, en la medida en que un usuario acude para encontrar información (80% de resultados), por ello es importante conocer las técnicas para protegerla, gestionarla y potenciarla.

c) La estrategia de control de daños y mejora de la presencia en internet debe partir con una primera fase de escucha; es decir, investigar sobre que se habla y quien habla; una segunda fase de monitorización, donde se ve la evolución y clima de opiniones por parte de los usuarios; y una tercera fase de intervención y gestión, que trabaja la recuperación de la crisis generada.

d) La precisión. Es preciso trabajar en analizar con cuidado la conversación en la red que permita generar contenidos de valor para llegar a contar con una comunidad de seguidores y configurar grupos de influencers que puedan apoyar a la presencia de la persona u organización política en defensa de su reputación.

e) El mensaje. Definir el mensaje y reducir la incertidumbre es el objetivo de toda gestión de crisis. Para ello es importante centralizar y orientar la información proveniente y emitida al exterior de la organización. Organizar el equipo de crisis que gestione las redes sociales y controlar el flujo de información en la contención y respuesta a la crisis.

f) Tiempo de respuesta. Es importante entender que el tiempo que se tarden en responder es inversamente proporcional al impacto que puede generar una crisis mal gestionada o una respuesta tardía. El grado de libertad se reduce en función del tiempo que se tarde una persona u organización en fijar postura en torno a la información que está dañando su reputación y que ha sido retomada por medios impresos y electrónicos.

g) Evitar la mentira. Resistir el impulso de responder a un ataque en redes puede resolver problemas posteriores. Muchas crisis han sido provocadas por una mala respuesta y no necesariamente por el ataque al que ha sido sometido el personaje político o la institución. Lo más importante en la respuesta inmediata a un ataque en redes sociales es “evitar la mentira”, la cual será descubierta más temprano que tarde.

La convergencia mediática pone en el centro de la atención púbica a los social media,por lo cual la precisión y el tiempo de respuesta son clave en la gestión de una crisis. Una respuesta rápida de 140 caracteres puede ser satisfacer el propósito de los medios. Ellos quieren saber: ¿qué pasó?, ¿Quién o quienes son los responsables?; y ¿qué se va a hacer al respecto?